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10° ANIVERSARIO BAR EL CAIRO

Luis Novaresio se lamentó: Pensar que por pocos días Saramago y Galeano no conocieron El Cairo. Gerardo Rozin y Osvaldo Bazán musitaron impiadosos: Que se jodan. Al lado, Pablo Feldman y Susana Rueda hablaban of the record; Carlos Bermejo no veía un pomo por los anteojos negros y el Turco Lotuf quería cantar y no lo dejaban.
Jorge Lanata se preguntó: ¿A quién puedo invitar esta noche? mirando de reojo a Víctor Hugo Morales. Pepe Eliaschev y Horacio Verbitsky ni se miraban, Lalo Mir hablaba solo y Gonzalo Bonadeo  juraba que bajó 40 kilos comiendo mijo. Se escucharon murmullos al llegar los funcionarios; primero los intendentes de hoy y de ayer: Binner, sin la Guardia Suiza, Mónica Fein del brazo de su par montevideana Lucía Olivera, y Miguel Lifschitz. ¡Mirá, ese es Lifting! comentó una señora a su hija olvidándose que la nena no votaba.
Adelante, radicales/ adelante sin cesar, se escuchó y entraron con boina blanca Ricardo Alfonsín y Julio Cobos, peleándose por la interna. Detrás, un grupo que tampoco se ponía de acuerdo en nada: los Rodríguez Sáa, Francisco de Narváez, colorado como un tomate; Gabriela Michetti con una alcancía para la colecta Pro Macri; Miguel Del Sel, rAelojeándole el escote a Victoria Donda, y Lilita Carrió que sorprendió a Pablo Javkin y Florencio Randazzo, que jugaba con un trencito, con un estentóreo: ¡Qué bueno está este carlito de pollo!
Agustín Rossi (alguien le gritó ¡Pagáte algo, Chivo!) y Roberto Lavagna hablaban del tarot para no hablar de la elección. El gobernador Antonio Bonfatti se llevó por delante a Jorge Boasso, siempre con su pilcha de Armani. Junto a la estatua del Negro (Es una mezcla de Daniel Briguet, el Gordo Soriano y Marcos Mustock, comentaba jocoso Martín Caparrós) se había sentado Páez Vilaró, que convencía al platero Juan Carlos Pallarols de cambiarle un lote en Casapueblo por un facón.
Las Leonas y Luciana Aymar acaparaban miradas. A un metro, rodeado por “canallas” como Aldo Pedro Poy, que quiso hacer la palomita famosa y casi se desnuca, el viejo y querido Ángel Zof se mandaba un vermú. El “leproso” Maxi Rodríguez le recordaba a Horacio Elizondo los penales no cobrados; el doctor José Luis Imohff no opinaba porque fue Puma y se sabe que para ellos toda pelota es ovalada. 
Al escenario subían los ayer jóvenes y hoy jovatos de la Trova Rosarina: Abonizio, Fito Páez; Litto Nebbia, más jovato todavía; telúricos como Jaime Torres, intentando enseñarle a tocar el charango a Armando Manzanero. Es el instrumento adecuado a su tamaño ¿Te lo imaginás tocando la tuba?, dijo el Negro Rada. El desfile musical seguía: Diego El Cigala, Patricia Sosa, Andrés Calamaro y Kevin Johansen recibían aplausos y silbidos. ¡Jairo, cantáte el Ave María!, gritó uno del “Grupo Colarte”, a los que nadie invita pero van igual y se comen todo. Flauta en ristre, Ian Anderson recordó que Jethro Tull no había muerto; más tímidos, Roxette y Morrisey no se movieron de sus mesas, atraídos por la fauna del lugar, pero se rieron con Les Luthiers aunque no entendían un  corno de castellano.
Fontanarrosa presidía la Mesa de los Galanes, en la que se hablaba de fútbol y de minas. Ojo con lo que dicen porque después los mete en uno de sus cuentos, les advirtió el Negro Ielpi. De esos cuentos hablaban en su mesa Beatriz Sarlo y José Pablo Feinmann, que todavía no parecía una señora gorda, interrumpidos por las risas de la mesa de al lado, en la que el Menchi Sábat, Crist y el Gaucho Beas contaban chistes verdes. Luis Machín y Darío Grandinetti se quejaban: Galanes somos nosotros y no estamos en la Mesa. La respuesta de Martín Bossi fue lapidaria: A llorar al culto...
Campanella pensaba: ¡Qué macana no haber traído las cámaras! Al toque se anotaron para una posible película los de varias mesas: Diego Caposutto, Eber Ludueña, Alfredo Casero, Hugo Varela  y Aníbal Pachano, que juraba que él sería un Inodoro perfecto por su dominio del malambo... Mucho más serios, para el papel de Boggie el Aceitoso se proponían Julio Chávez y Luis Brandoni: un poco jovato para ese papel, dijo el ácido Mex Urtizberea, mientras le proponía al gordito Topa el papel de la Eulogia.
El Cairo estaba de fiesta ese 26 de noviembre de 2004. Las mujeres apetecibles: Julieta Cardinali, Carmen Barbieri, Florencia Peña, Soledad Villamil y otras recibían piropos obscenos de Pachu Peña y Pablo Granados. Eduardo Saccheri interrogaba a Luisa Kuliok por el secreto de sus ojos pero Tomás Abraham y Sebreli ni la miraban: lo de ellos era filosofía y a otra cosa. 
Chocando sus cámaras, los movileros de los canales (el 3, el 5, TN, Multicanal y la Televisión Pública) trataban de mostrar la fiesta; los periodistas de La Capital, El Ciudadano, Rosario/12, Clarín, La Nación y El Argentino portaban libretitas ajadas donde anotaban como podían, empujando a los enviados de las radios: LT2, LT3, LT8 y Radio Nacional. Ninguno se quejaba; siempre habían estado allí cuando se los convocaba. 
También pasaron por aquí  a tomar un café: Alberto Migree, Antonio Dal Masetto, Bernardo Stamatea, Federico Andahazi, Felipe Pigna, Horacio Altuna, Juan Sasturain, Nik, Osvaldo Bayer, Pablo Marchetti, Rep, Andres Cascioli, Alicia Zanca, Ana Acosta, Arnaldo Andre, Carlos Belloso, Carlos Santamaria, Carolina Papaleo, Cecilia Rosetto, Chichilo Viale, Coco Sily, Cristina Albero, Cristina Banegas, Daniel Fanego, Daniel Hendler, Edda Diaz, Emilia Mazer, Emilio Disi, Fabian Mazzei, Fabio Posca, Federico D' Elia, Federico Luppi, Fernan Miras, Fernando Peña, Flavio Mendoza, Graciela Borges, Joaquin Furriel, Jorge Marrale , Juan Palomino, Maria F. Callejon, Maria Onetto, Mario Alarcon, Mario Pasik, Matias Ale, Mercedes Moran, Mercedes Scapola, Mike Amigorena, Monica Villa, Nancy Duplaa, Negro Alvarez, Nicolas Scarpino, Nora Carpena, Osvaldo Santoro, Pablo Alarcon, Pablo Echarri, Pepe Novoa, Raul Risso, Rodrigo De La Serna, Rolo Puente, Salo Pasik, Selva Aleman , Sergio Gendler, Sergio Gonal, Soledad Villamil, Vando Villamil, Victor Laplace, Maria Carambula, Bersuit Vergarabat, Chango Spasiuk, Cholo Montironi, Daniel Viglieti, Divina Gloria, Dyango, Elena Roger, Emanuel Horvilleur, Ehtel Kofman, Franco Luciani, Gerardo Gandini, Hilda Lizarazu, Inti-illimani, Ismael Serrano, Jhon Scofield, Liliana Herrero, Los Cafres, Manuel Wirzt, Raly Barrionuevo, Raul Carnota, Raul Lavie, Divididos, Robin Wood, Ruben Juarez, Silvina Garre, Susana Rinaldi, Vicentico, Dario Sztajnsrajber, Gregorio Klimosky, Pacho O'donell, Betty Elizalde, Chavo Fucks, Fernando Bravo, Gaston Recondo, Horacio De Dios, Jorge Lafauci, Martin Jauregui, Reynaldo Sietecace, Sebastian Wainraich, Silvio Soldan, Tomas Sanz, Marcelo Lewandowski, Luis Alberti Yorlano, Rodolfo Montes, Gabriel Pennise, Juan Leyrado, Katia Aleman, Luis Brandoni, Fabiana Rios, Anibal Ibarra, Felipe Sola, Javier Gonzalez Fraga, Javier Lombardo, Osvaldo Alvarez Guerrero, Rabino Sergio Bergman, Ruben Giustiniani, Carlos Comi, Roy Lopez Molina, Ricardo Schlieper, Jorge Taiana, Daniel Castelani, Edgardo Bauza, Miguel Angel Russo, Nicolas Spolli, Rolando Schiavi, Sergio Pezzotta, Sergio Goicochea, Las Leonas, Ricardo Balbis, Fabian Basualdo, Benito Fernandez, Helmut Ditsch, Lucrecia Martel y Claudio Baldrich.
Toda esa gente pasó por El Cairo, como lo hicieron cientos de miles de rosarinos en diez años. Incluidos vos, ustedes, los que están leyendo esta nota. 

(Texto: Rafael Ielpi)